jueves, 12 de junio de 2014

Ser tolerante

Con el tiempo me he vuelto mucho más tolerante. Hace unos cuantos años había cosas que me indignaban, que rechazaba e incluso criticaba ardorosamente argumentando mis por aquél entonces ideas e ilusiones de cómo tenía que ser todo.

Aprendí a abrir mi mente y a aceptar que cada uno tiene su punto de vista, que no tiene que ser mejor ni peor que el mío, sino que tiene todo el derecho del mundo a ser diferente. Aprendí que no todos buscamos lo mismo, que no todos deseamos las mismas cosas y que cada uno decidimos cómo vivir nuestra vida y hasta qué punto deseamos involucrarnos en lo que sea.

Bromeo a menudo con un amigo al que aprecio acerca de nuestra nostalgia de los tiempos romanos, en los que se podía acudir al mercado de esclavos y reponer existencias cuando nuestras propiedades no nos ofrecen un servicio satisfactorio. Pero esos tiempos quedaron muy atrás, aunque nuestras bromas no dejan de tener ese puntito de ensoñación imaginando cómo sería llegar a la plaza y observar la mercancía disponible para hacer nuestras adquisiciones :D

Bromas y sueños despreocupados de dos adultos responsables. Sólo eso. Ambos somos muy conscientes de la ineludible necesidad de que nuestros esclavos asuman y acepten su servicio libremente, de que respetamos y respetaremos siempre ese único derecho que un esclavo tiene hoy en día: dar por terminada su relación D/s si lo desea, aunque en este punto cada uno tiene sus preferencias, ya que hay contratos con cláusulas que indican los pasos a seguir (y obligaciones del esclavo) en caso de rescisión del mismo.

Supongo que hay cosas que evolucionan de forma natural, aunque hay otras que no sólo no cambian sino que permanecen y se fortalecen pase el tiempo que pase. Ser tolerante no significa aceptarlo todo, sino respetar que los demás piensen o hagan las cosas de otro modo.

1 comentario:

  1. Para mi la intolerancía indica inmadurez, es propio de los que tienen pocas experiencias o de los que sueñan con relaciones sin vivirlas.
    Hay personas con el Sindrome de Peter Pan que califican de impostor a todo aquel que no se ajusta a su modelo de Ama-sumí y solo quieren jugar al FemDom, sin asumir responsabilidades que les vincule y unicamente para alcanzar su propio placer.
    Hay Damas que suponen que al presentarse como Dominas, los sumís automaticamente deben transformar su personalidad, sin comprender que de la tolerancia surgira el feeling y del feeling la motivación para cambiar-conocer-adaptar su conducta a la nueva Ama...
    Hay machos que suponen que al identificarse como sumís, las Amas automaticamente querran utilizarlos como objetos sexuales, sin comprender que sus intereses pueden ser distintos a los nuestros y conviene conocerlos antes de someterse..., siendo tolerantes demostraremos que no somos intransigentes, que nuestros sueños onanista no nos obsesionan y estamos dispuesto a cambiar.
    CruelDama sabe domar a pesar de ser tolerante, te utiliza a su antojo con responsabilidad y cuanto mas la conoces mas deseas satisfacerla.
    Un fiel esclavo tolerante, con Dueña libre e independiente

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